Identidad · Logotipo corpóreo
Convertir una identidad gráfica en un objeto con volumen y presencia.
Un logotipo tridimensional desarrollado como una pieza autónoma: desde el estudio de proporciones y despiece hasta la fabricación, el color, el ensamblaje y el acabado final.
01 · Diseño y dimensiones
Trasladar la marca al espacio sin perder su lectura.
El conjunto se construyó digitalmente para controlar proporciones, profundidad, estabilidad y relación entre cada elemento. El diseño permitió definir una pieza de aproximadamente 47 centímetros de ancho y organizar desde el inicio su fabricación por componentes.

02 · Fabricación por componentes
Separar cada forma para fabricar, pintar y montar con precisión.
Las letras, la base, el símbolo superior y las piezas de color se produjeron de manera independiente. Este despiece facilitó la preparación de superficies, permitió trabajar cada acabado por separado y dejó ocultos los puntos de unión en el montaje final.

03 · Color y acabado
El color no decora la pieza: construye su identidad.
Cada volumen recibió su acabado de forma independiente para conservar bordes limpios y una lectura clara. El blanco de la tipografía, el negro de la estructura, el gris metalizado y la secuencia de colores generan contraste y mantienen la fuerza gráfica del diseño original.


04 · Ensamblaje
Hacer que muchas piezas se lean como un único objeto.
El montaje reunió elementos de distintas formas y acabados sobre una base estable. Las uniones se ajustaron para mantener la alineación de las letras, la verticalidad del símbolo y una separación constante entre los planos de color.


05 · Resultado
Una marca que ya no solo se ve: ocupa un lugar.
El resultado conserva la identidad gráfica, pero añade escala, materia y profundidad. Una pieza reconocible desde el primer vistazo, concebida para funcionar como elemento de marca dentro de un espacio físico.
